miércoles, 5 de enero de 2011

EXPECTATIVAS

Hasta que punto es justo para nosotros mismos dejar volar la imaginación y tener altas expectativas sobre los amigos, las parejas, unas vacaciones, una película... A medida que pasa el tiempo voy teniendo menos sobre todos los ámbitos de la vida. Es triste según se mire. Si no tienes unas expectativas muy altas tampoco tendrás pobres resultados, porque no esperabas nada. Pero estoy de acuerdo, es triste. Las mujeres por naturaleza propia tendemos a mirar al frente, a alejarnos del presente para adentrarnos en el futuro y en lo que traerá. No dejamos un cabo sin atar, para no llevarnos sorpresas. O eso pensamos. Queremos controlarlo todo, hasta el más mínimo detalle. Bueno, unas más y otras menos. También, unas lo admiten y otras no.

Las expectativas también pueden ser negativas. Si son con personas, son prejuicios. Y ahí es donde un alto porcentaje de las veces, nos equivocamos. Siempre hay lugar para el factor sorpresa.

Como decía, ahora tiendo a controlar mi mente, he desarrollado un poderoso "freno" que me desvia y me manda a otros quehaceres para no caer en el conocido cuento de la lechera. Sin embargo, sigue siendo difícil.

¡Mierda!¡Lo llevo en los genes!


¿Qué haces cuando no eran expectativas sino algo que habías dado por hecho? ¿Qué haces si lo que te decepciona era algo "implícito"?

Siempre lo digo pero...¡Qué fea es la decepción!

Déjenme decirles que en lo personal nunca hay nada implícito. No den nada por hecho ni por seguro. No esperen que si p entonces q.


Hasta otra ( o no)


=)

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